EL MÁS LARGO VIAJE. BITÁCORA DE LUIS G. CHACÓN.

Inicio » Prensa » LOS SANTOS INOCENTES

LOS SANTOS INOCENTES


Publicado en Andalucía Noticias y en las ocho cabeceras provinciales del grupo:

Almería Digital. Cádiz  Digital, Córdoba Digital. Granada Digital.

Huelva Digital. Jaén  Digital. Málaga Digital. Sevilla Digital.

 

Cualquier sociedad es fruto de su pasado y arrastra durante generaciones estigmas, defectos y virtudes que solo reaparecen en situaciones críticas. Si las guerras sacan lo mejor y lo peor de cada generación, las crisis, que son parecidas a las guerras en tanto que ambas las sufren los ciudadanos en su conjunto hacen emerger vicios y valores que parecían olvidados o definitivamente extirpados pero que perviven en lo más hondo del ser nacional.

España ha sido históricamente una sociedad oligárquica en el peor de los sentidos. Las minorías gobernantes han constituido más una rémora que un elemento vitalizador y renovador de la sociedad. La abulia de nuestras clases privilegiadas es paradigmática, el absentismo de los latifundistas hizo que el campo español, la manifestación clásica de la riqueza y la productividad, fuera claramente infraexplotado e ineficiente. El aldeanismo más castizo dio lugar a un localismo caciquil y el comercio, medio natural de progreso, siempre estuvo mal visto y tener un abuelo comerciante era causa suficiente para no ser admitido en alguna de las más rancias y seculares asociaciones nobles de España.

Igual que un desquiciado y mediocre pintor de postales fue capaz de despeñar a la culta y exquisita pero empobrecida y humillada Alemania de los años veinte, la España actual sufre un reverdecer de nuestros peores vicios.

Explotación agrícola. Circa 1975. Granada (España).

Explotación agrícola. Circa 1975. Granada (España).

La inconsistencia intelectual de nuestros dirigentes y su interés en mantener sus mediocres y mezquinos privilegios se muestra palpablemente tanto en su incapacidad para afrontar la imprescindible reforma del estado como en el salvamento in extremis de sus conmilitones, que obligados por sus cargos a mimar el patrimonio de las Cajas, traicionaron a la sociedad que les eligió, quebrándolas. Encastillados en una resistencia numantina que lucha por evitar la liquidación del caciquismo más aldeano, mantienen unas instituciones provinciales esclerotizadas, escandalosamente ineficientes y más que amortizadas. En su irresponsabilidad han hecho resurgir viejas querellas territoriales agitando roídos estandartes medievales de desigualdades económicas, defienden una legislación fiscal que concentra la carga impositiva en las clases medias, tratadas con el mismo desdén que los pecheros del Antiguo Régimen y no ofrecen a la sociedad proyecto alguno de futuro.

Parece increíble que un siglo después tengamos que volver a sentir que el pesimismo ahoga a España y debamos plantear de nuevo, como hicieron los regeneracionistas, que objetivamente estamos perdiendo, una vez más, el tren – hoy casi mejor el avión – de la modernidad. Provoca pavor recordar el lema de Joaquín Costa: Escuela, despensa y doble llave al sepulcro del Cid y constatar que sigue siendo de absoluta y triste actualidad. Vivimos la época de los recortes en educación y sanidad, el paro desbocado y los vacuos recursos dialécticos a un pasado idílico que nunca existió.

Como toda crisis, esta está poniendo en claro que una cosa es la España real y otra la oficial. Para los ciudadanos que sufren la realidad diaria el paro es una tragedia personal y familiar, para nuestros dirigentes un porcentaje cuyo crecimiento se acelera o no y que marca una tendencia sostenida y bla, bla, bla…. Igualmente, unos creemos que la educación es imprescindible y otros advierten que los recursos necesarios deben limitarse y bla, bla, bla… La sanidad, que es para cada familia la garantía de que una enfermedad inclemente no llevará la ruina a su casa parece, a tenor de las decisiones del gobierno un lujo por que el sistema público español es el mejor del mundo y bla, bla, bla…

Desgraciadamente, los caciques no han desaparecido de nuestra realidad, la corrupción que no parece remitir está apuñalando con saña a un país que atraviesa una de las peores crisis de su historia y no se vislumbra el menor interés de nuestros dirigentes en liderar un cambio catártico y real que nos sitúe en el lugar al que legítimamente aspiramos.

El caciquismo pervive en un sistema electoral que sólo nos permite votar cada cuatro años listas cocinadas por las oligarquías de los partidos; un sector público sobredimensionado donde el funcionario de carrera se ve sustituido por el asesor de partido y por tanto, se valora más la fidelidad perruna que la capacidad intelectual exigida y demostrada; una administración paralela trufada de empresas públicas con objetos sociales injustificables, que son, además, ineficientes y sobreviven de su quiebra permanente gracias a las generosas subvenciones del gobierno de turno o unos medios de comunicación, más partidarios o gubernamentales que públicos, que añaden a las taras propias de cualquier empresa pública su descarada y partidista manipulación de la realidad.

Si la sociedad civil no es capaz de obligar a las actuales instituciones de España a regenerarse, el futuro, más que un sueño, será una pesadilla, un trágico déjà vu en el que reviviremos la infortunada realidad que Mario Camus nos ofreció al llevar al cine la magnífica novela de Miguel Delibes. Como en Los Santos Inocentes volveremos a ver a la señora marquesa asomarse al balcón mientras Paco el Bajo y los demás jornaleros del cortijo celebran la Primera Comunión del nieto comiendo medianamente bien, al menos una vez.

No es tan diferente la realidad a la que nos encaminan, aunque no vivamos en un chozo ni llevemos parches en los pantalones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: