EL MÁS LARGO VIAJE. BITÁCORA DE LUIS G. CHACÓN.

Inicio » Cuaderno de Bitácora » AUSTROHÚNGAROS

AUSTROHÚNGAROS


Mi viejo libro de historia de Edelvives insiste en que el Imperio Austrohúngaro se creó en 1867 y se disolvió como un azucarillo tras la derrota de los Imperios Centrales en la I Guerra Mundial. Debe ser cierto porque la editorial es muy buena. Me ilustró durante todos los años de mi formación en los Maristas y no puedo tener queja de los resultados.

Pero el genio inefable de Luis García Berlanga consiguió mantenerlo vivo en todas y cada una de sus películas. Si Alfred Hitchcock gustaba de aparecer en alguna que otra escena, Berlanga siempre mencionaba en sus obras al Imperio Austrohúngaro aunque no viniera a cuento. Es más, nunca viene a cuento. Los personajes de Novio a la vista, Bienvenido Mr. Marshall, El verdugo o Plácido desentonarían entre los decadentes paisajes de la Viena imperial que vieron pasear a Sissi y Francisco José al cadencioso ritmo de los valses de la familia Strauss.

Fachada principal del Hofburg (Palacio Imperial) Vena (Austria).

Fachada principal del Hofburg (Palacio Imperial) Viena (Austria).

Pero escuchar a Pepe Isbert decir, con su característica voz ronca, Imperio Austrohúngaro es impagable y aderezar cualquier conversación con el esdrújulo soniquete de lo austrohúngaro, es marca de la casa de Luis García Berlanga. Pero no es la única, hay un amplio vocabulario berlanguiano que incluye, entre otras voces, astrolabio y rotoprint. Inundan el universo creativo del genio valenciano aunque realmente no aporten nada a la historia y se utilizan, insisto, sin venir a cuento.

Tampoco lo hacen las palabrejas que trufan los discursos de nuestros representantes y dirigentes y eso que no tienen ni una pizca de gracia si los comparamos con cualquier diálogo berlanguiano. En particular porque el politiqués, nombre con el que bautizó al español de los políticos el profesor Amando de Miguel hará ya casi tres décadas, sólo se caracteriza por infestar de eufemismos la lengua de Cervantes. De ese modo, pretenden ocultar al ciudadano que van a amargarle la vida y pueden incumplir el programa electoral sin miedo a que la ciudadanía se entere cuando se lo están diciendo. Piensan que a lo largo de la legislatura hay tiempo para que los votantes se enfaden, se les pase el enfado y los vuelvan a votar.

Así que la crisis se conoció como severa desaceleración y la recesión de toda la vida se llama ahora período de crecimiento negativo. Los recortes son reformas estructurales necesarias o ajustes imprescindibles; las bajadas de sueldo, devaluación competitiva de los salarios y los despidos masivos, racionalización de la estructura laboral de las compañías. El rescate de la banca fue una ventajosa línea de crédito que mostraba el apoyo financiero de nuestros socios europeos y la fracasada amnistía fiscal una batería de medidas excepcionales para incentivar la tributación de rentas no declaradas.

Hasta hubo quien habló de recargo temporal de solidaridad para maquillar la impopular y descarada subida del IRPF y quien ha denominado impacto asimétrico de la situación generalizada de desaceleración al hecho evidente de que los pobres lo están pasando mucho peor que los ricos.

En el ámbito financiero, empezamos por llamar activos tóxicos a los impagados y morosos de siempre y acabaremos por firmar contratos de transferencia de efectivo con devolución diferida de capital e intereses para no ser tan vulgares como nuestros padres que pedían préstamos al banco. Como nacionalizar entidades financieras es una decisión difícil de defender desde posturas ideológicas no socializantes se ha mercantilizado la expresión y se defiende que lo que ha hecho el estado es tomar una participación significativa pero indirecta del capital de la entidad. O sea, que la ha nacionalizado. Y ahora resulta que dilapidar el dinero de los contribuyentes creando un banco malo bautizado como sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria es facilitar la gestión activa del patrimonio dañado de las entidades financieras. Por eso no extraña que se oculte la triste y terrible tragedia de los desahucios bajo una expresión tan aséptica como puede ser la de procedimiento judicial de ejecución hipotecaria.

Estos circunloquios, rodeos y ambigüedades acaban teniendo una vida muy corta. A base de repetirlos se pierde su poder de encantamiento y seducción lo que obliga a sus usuarios a buscar rápidamente nuevos términos.

Pero lo más desternillante de todo es la extendida manía de alargar innecesariamente las palabras para transmitir una falsa imagen de orador culto. Hablar del redimensionamiento del estado parece más elegante que decir, simplemente, que debe reducirse. Pero no cabe duda de que a nuestros políticos les parece mucho más supercalifragilisticospialidoso incurrir en el sesquipedalismo, que es como se denomina entre los estudiosos esta figura, que hablar un español conciso y comprensible que es lo que demanda la ciudadanía.

Así que si hay que elegir entre la gracia austrohúngara de Berlanga y el palurdo esnobismo de los discursos políticos a los que estamos desgraciadamente acostumbrados, creo que la mayoría preferiremos repetir obsesivamente austrohúngaro antes que caer en el ridículo que supone usar el politiqués. Ya dejó escrito Baltasar Gracián que más valen quintaesencias que fárragos.

Anuncios

1 comentario

  1. A language learner like me gets A great deal of worth from blogs like yours. Thanks!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: