EL MÁS LARGO VIAJE. BITÁCORA DE LUIS G. CHACÓN.

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EL RIESGO DE EMPRENDER


Vivimos en plena burbuja del emprendimiento. La frase no es mía, es de una persona a la que podríamos llamar – con todo cariño y respeto – emprendedora oficial por el reconocimiento que ha tenido la idea que está desarrollando y que quiere convertir en una empresa eficiente y en un negocio rentable. Las grandes crisis, sean económicas, sociales o personales suelen tener en común la búsqueda de un deus ex machina que acabe de un plumazo con todos los males. La expresión proviene del teatro clásico. Los autores griegos y romanos tenían cierta inclinación a contar historias terribles en las que sus personajes derivaban hasta situaciones insostenibles. Así, llegaba un momento de clímax en el que, hasta el propio público se sentía aterrorizado ante la ingente cantidad de desgracias acaecidas en el escenario. En ese instante aparecía, como salido de la nada, el deus ex machina que sólo con el rayo cegador de su mirada, el trueno de su voz o el inmenso poder de su divinidad daba solución inmediata a todos los problemas ahuyentando al mal y a los malvados y devolviendo la felicidad a los pobres mortales.

Es difícil seguir el camino. Cumbre del Untersberg. Salzburgo (Austria)

Es difícil seguir el camino entre la niebla. Cumbre del Untersberg. Salzburgo (Austria)

Buscar soluciones rompedoras y maravillosas que acaben con todos los problemas de un plumazo es una actitud providencialista que desgraciadamente aflora en las crisis con la misma fuerza que las setas tras la lluvia. Es puro infantilismo pensar que una situación como la actual que se ha ido generando a lo largo de varios años pueda desaparecer en un momento mágico más propio de los cuentos infantiles que de la vida real. El paro, el déficit público, la contracción del mercado o el excesivo endeudamiento público y privado son las consecuencias y en algún caso, también causa de la actual situación de crisis económica y social que padecemos. Durante años, como tantas otras veces, la expansión crediticia, el aumento indiscriminado de los precios de los activos, la demanda irracional, la financiación irresponsable del consumo, el desmedido gasto corriente, las inversiones poco rentables, la poca competitividad, los monopolios encubiertos y la poca flexibilidad de los mercados unido a una limitada mentalidad cortoplacista y a la corrupción han llevado a España a sufrir una trágica resaca que, en su imagen actual, parece sacada de la más tétrica de las narraciones góticas del XIX. Hoy, intentamos digerir un enorme atracón de deuda producido por la archiconocida burbuja inmobiliaria que ha actuado como mascarón de proa de la crisis.

El deus ex machina de este momento es el emprendimiento. Da pánico escuchar la irresponsable alegría con la que políticos y dirigentes empresariales animan a los jóvenes a emprender. Sus discursos parecen calcados de las soflamas patrioteras de aquellos agitadores que en el verano de 1914, arengaban a los jóvenes a alistarse bajo la promesa de una romántica guerra que culminaría en pocas semanas con la gloria de la mayor de las victorias. Aquellos chicos recordarían hasta el último día de su vida como ese cuento de hadas se trocó inmediatamente en una hedionda pesadilla que les mantuvo hundidos en el barro inmundo de las trincheras durante cuatro largos y terribles años.

Emprender es el término de moda. Pero hacerlo no es fácil y no es sensato otorgar a los emprendedores el heroico papel de jinetes de nuestro particular 7º de Caballería para que espoleados por el vibrante toque de carga se abalancen sobre la realidad económica y nos saquen del pozo con la misma fugacidad con la que los chaquetas azules rescataban a las aventuradas damiselas bostonianas de sucumbir bajo las flechas y los terribles tomahawks de comanches, arapahoes o apaches.

Es indecente engañar a quienes han puesto toda su creatividad, su impulso, su esfuerzo intelectual y sus afanes en hacer realidad su idea y convertirla en empresa. Hay que hablarles claro, no para desanimarlos sino para advertirles de la dureza del camino. No se coronan las cumbres transitando por autopistas sino por caminos de cabras. Y el éxito empresarial requiere sortear demasiadas dificultades.

Transmitir a un joven ilusionado que le van a llover inversores, ángeles de los negocios, subvenciones estatales y demás ayudas para hacer realidad su proyecto es un fraude más. Cargar sobre sus hombros la recuperación económica de un país mal gestionado durante decenios, una ignominia.

Respetemos a los emprendedores, animémosles, tomemos ejemplo de su ilusión y su coraje pero no les engañemos ni les otorguemos, en esta tragedia griega, un papel que ni puede ni debe ser el suyo y que, además, no han solicitado.

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2 comentarios

  1. Misael dice:

    . Luis,

    Otra muy buena “palabreja” o “latinajo” (deus ex machina) ¡ cuando aprendo con vd. !
    El emprendimiento es muchas veces un falso mito. Creo que lo comentaba vd. en otro artículo: tener una idea no es suficiente: tiene que aportar algo cierto.
    Cuando se juega la lotería sólo salen en la tele los afortunados. Pero la gran masa de “perdedores”, a los que no les ha tocado ni la pedrea, no salen. Eso mismo pasa con los emprendedores, startups y aprendices de brujo varios.
    Vea vd. el caso de EyeOS, que habiendo tenido relativo éxito, la gran necesidad de capital, es decir: la falta de realismo económico, les está arrastrando: http://www.elblogsalmon.com/empresas/la-falta-de-financiacion-ahoga-a-eyeos-emblema-del-emprendimiento.

    En fin, que aquí pasamos de burbuja tecnológica a burbuja inmobiliaria y a burbuja de emprendedores en horas 24. Eso de trabajar como una hormiguita que lo hagan los chinos que no tienen conciencia de ser; porque nosotros los expañoles… ¡ hemos venio ar mundo a divertirnó ! ! eah maeztro, ponganos otra rondilla de cañas y purpo !

    Saludos

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  2. El gran problema de España es el cortoplacismo. Nunca hemos tenido visión de futuro. Ya sabe, un político es un señor que piensa en las próximas elecciones y un estadista el que lo hace en la próxima generación.

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