EL MÁS LARGO VIAJE. BITÁCORA DE LUIS G. CHACÓN.

Inicio » Prensa » LA REFORMA DE SIEMPRE

LA REFORMA DE SIEMPRE


Publicado en Granada Hoy. 

¿En qué se parece la España de hoy a la de hace medio siglo? Recurramos al NODO: fábricas inauguradas por señores de bigotito y camisa azul que parecen mecanos comparadas con las cadenas de producción informatizadas y robotizadas. Clases impartidas desde un estrado y ante una pizarra, casi como hoy. El colmado que vendía legumbres al peso en un cartucho de papel de estraza es un desvaído recuerdo; los supermercados las ofrecen envasadas y etiquetadas con toda la información posible. Pero las notificaciones oficiales siguen llegando por certificado postal.

Viejas señales en el Barrio Gótico. Barcelona (España).

Viejas señales en el Barrio Gótico. Barcelona (España).

Entonces había un día para la colada. Lavar la ropa a mano requiere tiempo y esfuerzo: hay que frotar con el jabón sobre la tabla, mojar, enjuagar y escurrir antes de subir a la azotea para tender; y ya seca hay que pasarle varias veces la pesada plancha de carbón. Hoy elegimos el detergente y el suavizante más indicados; pulsamos dos botones -lavadora y secadora- y usamos una rápida plancha de vapor. ¿Quién generó esos cambios? La competencia y la innovación. Innovar es lo único que permite sobrevivir en entornos competitivos.

Consciente de que el peso del estado lastra el desarrollo, el gobierno anuncia una reforma de la administración tan necesaria como inaplazable. Los entes públicos funcionan en áreas sin competencia ni presión para innovar, las ineficiencias se absorben, la productividad se hunde y el servicio empeora. Si unimos a estos males propios de las estructuras públicas, las aportaciones nacionales como el clientelismo y los comportamientos caciquiles, la realidad nos sitúa muy alejados del ideal de una sociedad abierta. Las estructuras solo mejoran ganando en eficiencia y productividad para ser más rentables. Es claro que hay servicios básicos donde la rentabilidad no se mide en euros porque deben equilibrar eficiencia y equidad pero también hay centenares de ellos susceptibles de privatizarse porque requieren la tutela del estado pero no que sea él quien los ofrezca. Este enésimo proyecto de modernización nace con una tara difícil de superar en un país donde es rara avis el dirigente que no se cree imprescindible: la necesidad de que cada administración acepte sus ineficiencias y las corrija. En fin, de ilusión también se vive. Pero la reforma del estado es como el cambio de modelo productivo, una modernización imprescindible que todo gobierno anuncia pero ninguno ha tenido el valor de afrontar.

Anuncios

3 comentarios

  1. Misael dice:

    D. Luis,

    Quizá no se deba hablar de algunas actividades públicas en términos de ganancia económica.
    Pero eso no quita que la actividad de los trabajadores públicos SI pueda ser medida con objetivos y criterios de eficiencia.
    Lo que puede estar pasando es que muchos, generales y soldados rasos, intenten confundir y se parapeten tras lo de “servicio público” gratis para todos. Saludos.

    Me gusta

    • Misael dice:

      Por poner un ejemplo de que la estadística llega a medir hasta lo evanescente y por tanto puede ser utilizada en la función pública para medir criterios de eficacia y eficiencia y poder así mejorar con el mismo coste o incluso reducir el coste para las arcas públicas, traducible en bajada de impuestos:
      En este país, que diría Arzallus, parece que hay un gran interés en organizar magnos acontecimientos. El próximo al que le tienen puesto el ojo es la celebración de los JJOO en Madrid. Los políticos para demostrar cuan buenas y angelicales son sus intenciones nos dicen que tan magnífico acontecimiento en tierras patrias reportará grandes beneficios materiales e inmateriales: hemos de pensar que ambos tipos de beneficios los tienen medidos estadísticamente y que no hablan como el que inventa historias.
      Los que parece no entender esto así son los indignados brasileños en la llamada primavera carioca, a los cuales los futuribles beneficios no parecen encandilarles. Serán cortos de miras.

      Me gusta

      • Hay servicios cuya rentabilidad no se mide en euros pero el coste de los mismos, si. Por eso es bueno aplicar políticas de gestión privada a los servicios públicos. Por otra parte, y a colación de su comentario sobre las megalomanías políticas recuerdo la aportación de los estudios del Premio Nobel de Economía James M. Buchanan, en su teoría de la elección pública.

        La teoría de Buchanan explica como toda decisión política genera costes al ciudadano y a la sociedad. Como pagan terceros, la decisión del político no siempre busca el bien común sino el bien partidista o más claro, aquello que le permite seguir gobernando.

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: