EL MÁS LARGO VIAJE. BITÁCORA DE LUIS G. CHACÓN.

LOS TITANES DE LA BANCA


Esta semana hemos vivido un nuevo déjà vu. En septiembre de 2008, el entonces Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aprovechó su visita a Nueva York para explicar a empresarios estadounidenses la situación económica española y asegurar sin el más mínimo asomo de duda que España quizá contaba con el sistema financiero más sólido de la comunidad internacional. Y esta semana, el hoy Presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy Brey, aprovechó su visita a Murcia – que tiene menos glamour que la Gran Manzana pero mejor huerta – para declarar en la clausura de la Interparlamentaria del PP que los test de estrés que ha hecho el Banco Central Europeo sobre las entidades financieras españolas han demostrado que la banca de este país está estupendamente.

LA MANZANA ENVENENADA DEL RESCATE DE LAS CAJAS. ESTATUA EN UN JARDÍN DE SALZBURGO (AUSTRIA)

LA MANZANA ENVENENADA DEL RESCATE DE LAS CAJAS. ESTATUA EN UN JARDÍN DE SALZBURGO (AUSTRIA)

Parece que volvemos a ser los mejores, ¡oe, oe, oe¡ aunque nos ha costado una montaña de millones de euros de los que, además, no disponíamos. Y lo más surrealista de todo es ver como algunas entidades que necesitaron ayudas o fueron nacionalizadas y a las que, además, se les retiraron con cargo al contribuyente todos sus activos fallido o tóxicos, sacan pecho y se vanaglorian de su situación. Cosas veredes, amigo Sancho…

Espero sinceramente que la euforia de hoy no nos lleve a asumir un coste tan excesivo como el que hubimos de financiar para reflotar a un buen puñado de estos titanes bancarios de hogaño y que vamos a estar pagando los próximos quince o veinte años. Si las entidades intervenidas, nacionalizadas y financiadas con el dinero del contribuyente, no hubieran superado estos test de estrés el esfuerzo exigido a la ciudadanía, además de injusto, hubiera sido en balde y muy difícil de justificar ante una opinión pública cada día más enfadada y menos dispuesta a asumir explicaciones surrealistas a las que tan aficionados son nuestros dirigentes.

Pero… realmente, ¿qué es un test de estrés y para qué sirve? Pues, básicamente, se trata de analizar el balance de una entidad y pensar que ocurriría si la cosa se pone aún más fea. Al primer análisis se le denomina escenario base y al segundo, escenario adverso que contempla que suframos una tercera recesión en la economía europea, es decir no sólo que no aparezca la tan esperada como cacareada recuperación económica sino que vayamos a peor; más paro, más pobreza, más deuda, más infierno, en definitiva.

Es similar al ejercicio que podría hacer una familia al considerar la posibilidad de que se quedaran sin ingresos recurrentes y dedicaran una tarde de sábado a calcular cuantos meses podrían aguantar en esa situación dividiendo por el gasto mensual habitual la suma de lo que tienen en el banco, la indemnización por despido y el subsidio de desempleo. Un segundo paso sería reducir el denominador – el gasto mensual – para aumentar el cociente – los meses de margen – y así podrían analizar qué bienes o servicios podrían dejar de adquirir o en que capítulos de gasto podrían recortar. Así una familia sabría de qué plazo dispone para que alguno o varios de sus miembros encuentren trabajo. De ese modo, según el tiempo discurre, sus miembros estarán dispuestos a aceptar remuneraciones más bajas y serán menos exigentes en las condiciones laborales ya que su situación se acerca al precipicio. Para una entidad financiera, el razonamiento es el mismo. La diferencia reside en que, hasta ahora, cuando se acerca al precipicio papá estado le rescata con el dinero de nuestros impuestos de igual modo que haría Superman recogiendo amorosamente en sus brazos a Lois Lane si cayera desde la terraza del Empire State Building.

Sin embargo, los mercados, reticentes a tanta euforia no han reaccionado con la misma complacencia que los políticos. Puede que la razón estribe en que los anteriores test de estrés efectuados en 2010 no detectaron los problemas de entidades irlandesas que acabaron llevando al país al rescate o los de 2011 que, entre otros problemas, pasaron de largo por los deterioros de Balance de las Cajas españolas que obligaron a pedir una importante línea de crédito al país con cargo al bolsillo del contribuyente. También es cierto que los balances estudiados han sido los del cierre de 2013 y la situación, en estos casi diez meses, ha podido cambiar, en uno u otro sentido. Lógicamente, las autoridades europeas aseguran que estas pruebas son muy estrictas y que se han revisado exhaustivamente, no ya los balances sino la composición de las carteras de riesgo. Sólo ha faltado que nos digan que le han pedido a los directivos de las distintas entidades que les enseñen las manos como se pedía a los niños pequeños antes de comer, para comprobar que las tenían limpias. Comprenderán que no haya usado una expresión del tipo comprobar que se habían lavado las manos, por las connotaciones evangélicas que conllevan y la sensación de indefensión que provocaría en el lector.

Además, el mercado sabe que aprobar no es, per se, sinónimo de fortaleza ya que la banca depende para que su negocio sea rentable de un entorno económico favorable que no se palpa en la calle y que los datos macroeconómicos no confirman. Y, sobre todo, porque este aprobado no se va a celebrar con barra libre de crédito. Parece, y esa sí es una buena noticia, que la época del crédito fácil y sin análisis, cuando menos, va a tardar en volver.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: