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LA CULTURA DEL PACTO


Publicado en Granada Hoy y Málaga Hoy.

Leo que varios dirigentes socialistas niegan tajantemente la posibilidad de llegar en un futuro a un pacto de gobierno con el PP y también que el alcalde de Granada afirma que la ciudad sólo ha avanzado cuando ha sido gobernada con mayoría absoluta y que cualquier resultado distinto a este sería una tragedia. Y no son voces que clamen solitarias. Es triste, pero la aversión a buscar puntos de encuentro parece incardinada en el sentir nacional y no sólo se da en los dos grandes partidos. Hace poco hemos asistido al sonoro desencuentro entre UPyD y Ciudadanos, las dos formaciones que podrían protagonizar una tercera vía, visto el agotamiento social ante el dontancredismo de PP y PSOE. Por no hablar de la cautela de IU y su desconfianza respecto de los novísimos chicos de Podemos.

Sin embargo, paso a las páginas de internacional y me encuentro con la agradable sorpresa de que en Suecia, el gobierno de coalición entre socialdemócratas y verdes ha llegado a un acuerdo de cooperación con la alianza opositora formada por cuatro partidos de centro y derecha que ha permitido al premier Stefan Löfven anular el anticipo electoral previsto para marzo. El compromiso que sólo deja fuera a la izquierda radical y a los populistas de derecha, es tan ambicioso que además de la aprobación del presupuesto incluye acuerdos sobre defensa, energía y pensiones y estará en vigor hasta las elecciones de 2022 devolviendo al país la estabilidad rota por el fragmentado Riksdag que surgió de los comicios de septiembre pasado.

La democracia es el gobierno de la mayoría; pero estas mudan y con ellas los gobiernos. Por ese motivo, ganar unas elecciones no supone que los ciudadanos elijan cambiar radicalmente el país y amoldarlo a un programa único, pocas veces leído en su integridad y que debe votarse en conjunto y en todos sus extremos como un paquete cerrado de propuestas siendo imposible que el elector apoye todas y cada una de ellas. Si nuestros políticos solo aspiran a la mayoría absoluta han confundido la democracia con una dictadura renovable a plazo fijo y si son incapaces de llegar a acuerdos con quienes representan al resto de opciones políticas están gobernando sólo para sus electores y no para el país entero.

Y curiosamente, todo esto ocurre en la misma España en la que el generoso pacto de toda la sociedad hizo posible una Transición, con todas sus luces y sombras, eficiente y modélica.

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4 comentarios

  1. misael dice:

    Depende, D. Luis, depende… En España hemos asistido, y asistimos a muchos consensos que sólo son enjuagues de la casta política para afianzar y aumentar la parasitación sobre todas las instituciones del estado.

    Hoy día necesitamos, así lo veo yo al menos, políticas de estado fuertes, que no tengan empacho en hablar de “sangre, sudor y lágrimas”. En este país si los políticos se ponen de acuerdo entre ellos es para no tirarse la corrupción a la cabeza o para hablar de cómo seguir nombrando a los miembros del antidemocrático CGPJ.

    Tenemos España muy pudridita oiga… mucho hedor sale por todas partes… y los partidos patrios y sus camaradas periodistas se dedican a tapar para que el tiovivo del sistema, donde ellos se sientan en bussiness, siga dando vueltas. misael.

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    • Ya que pone el ejemplo churchiliano del discurso ante los Comunes, permítame recordarle dos cosas.
      La primera es que la traducción española siempre olvida que el discurso literal dice. “sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor” y aquí siempre se olvida lo de esfuerzo.
      Y la segunda es que ese discurso lo dió el líder de un gobierno de concentración de conservadores, liberales y laboristas que hasta hacía muy poco se habían estado tirando los trastos a la cabeza.
      Debe ser que en los grandes momentos es cuando se requieren los grandes hombres.
      Y por cierto, cinco años después, tras ganar la guerra, perdió las elecciones y reconoció que era lógico pues no era el hombre que necesitaba Gran Bretaña para afrontar las reformas paralizadas por la guerra.
      Eso se llama grandeza.

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  2. misael dice:

    Muchas gracias por las apostillas… Dice vd. “en los grandes momentos… grandes hombres”… ¿ No cree vd. que asistimos a magnos momentos de la común patria ? ¿ Ha visto vd. algún gran prohombre en derredor ? Si lo ve avise… quiero hacerme un selfie (insólito) con él .

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