EL MÁS LARGO VIAJE. BITÁCORA DE LUIS G. CHACÓN.

Inicio » Prensa » Notas Disonantes » LOS PACTOS ESTÁN PARA CUMPLIRSE

LOS PACTOS ESTÁN PARA CUMPLIRSE


Emitido en La Mañana de COPE Granada.

Fueron nuestros antepasados romanos los que establecieron con la gravedad que ponían para estas cosas que los pactos están para cumplirse o pacta sunt servanda, que se decía cuando los niños estudiaban latín y recitaban las declinaciones con la cadencia reiterativa de aquellos rosa, rosae… que quedaron grabados en las mentes de más de una generación. Es más, para nuestra cultura, honrar la palabra dada siempre ha sido, más que algo reconocido, el comportamiento esperado.

Y sin embargo, todos sabemos y así lo comprobaremos una vez más, a partir del próximo domingo que hay una tendencia natural a olvidar lo prometido cuando no a prometer en vano. No hay ejemplo más palmario de promesas incumplidas que las que se realizan en campaña electoral. Olvidan nuestros políticos que el voto no es una acción gratuita del ciudadano ni se basa en la fe ciega en alguien, sea una persona o un grupo. Cada vez que un votante deposita su papeleta en la urna está dando su conformidad al acuerdo que ha cerrado con aquel a quien votó y que está plasmado en el Programa que en versión extensa suelen desconocer hasta los propios candidatos pero que se nos repite machaconamente en la reducida a través de consignas, discursos, mítines, octavillas, vallas publicitarias, cartelería, cuñas radiofónicas, anuncios de televisión, redes sociales y demás medios conocidos o por conocer que puedan servir para ganar un voto.

Prometer y olvidar parece ser algo demasiado común. Sin embargo y aquí les quiero contar la historia de un chico estadounidense llamado Nick Woodman, aún somos muchos los que honramos la palabra dada. Nick no ha cumplido aún los cuarenta, así que no crean que les voy a poner como ejemplo a ninguno de aquellos intachables pioneros del oeste que John Ford retrató magistralmente en sus western y que encarnaban tipos tan íntegros como James Stewart o John Wayne.

Corría 2002. El hoy multimillonario mister Woodman era un chico que pasaba sus vacaciones en Australia haciendo surf y disfrutando de sus inmensas playas. En uno de esos momentos lúcidos que casi todos hemos tenido alguna vez en la vida pero que sólo algunos son capaces de convertir en negocio, Nick pensó como le gustaría poder inmortalizar esos momentos con la calidad de una cámara profesional de la que, desde luego, no disponía en aquel momento. Y de ahí nació el nombre de la compañía, GoPro – conviértete en profesional – y de su posterior esfuerzo, un lucrativo negocio. Poco después, Nick volvió a San Diego, a la Universidad de California y compartió sus ideas con Neil Dana, su compañero de habitación. Y ahí surge la promesa de la que quería hablarles. Hace diez años, el creador de GoPro, la hoy reconocida compañía de cámaras personales de alta definición, le prometió a su amigo que si la empresa tenía éxito le ingresaría el diez por ciento de cualquier ingreso que recibiera por la venta de acciones de lo que entonces no era más que una idea evanescente e inconcreta. GoPro empezó a andar y Neil Dana dejó de ser el compañero de habitación y se convirtió en el primer empleado de la compañía en la que sigue ocupando un puesto directivo. En estos años, GoPro se ha convertido en una sólida compañía, reconocida y muy rentable.

Y para hacer honor a la palabra dada, hace tan sólo una semana, su presidente y fundador, Nick Woodman, ha cumplido su promesa; la compañía ha emitido las correspondientes acciones, cuatro millones setecientas mil, que ha entregado al viejo compañero y cuyo valor de mercado ronda los 230 millones de dólares.

Podrán decir que teniendo tanto no parece demasiado esfuerzo. Yo creo que sí lo es porque el egoísmo es connatural al ser humano y muchos habrían olvidado la promesa aduciendo que fue inconsciente, que se dijo en plena fiesta, que fue fruto de un rapto de amistad, que … Excusas para no cumplir hay tantas como seamos capaces de imaginar.

Por eso, cuando compruebas que aún hay quien es capaz de cumplir lo que promete aún cuando el dinero salga de su propio bolsillo, te cuesta muchísimo entender que a partir del lunes mucho de lo que se nos está prometiendo quedará en el limbo de la memoria. Y eso que el dinero con el que se pagaría todo ello saldrá del bolsillo del contribuyente, elevado el próximo domingo a la efímera categoría de votante.

Dijo el profesor Tierno Galván, siendo alcalde de Madrid que las promesas electorales están para no cumplirse. Esa política hipócrita de hacer lo contrario a lo prometido suele generar desilusión en el ciudadano y pérdida continua y constante de apoyos que un día fueron fieles y convencidos. Por eso los ciudadanos preferimos a quienes cumplen sus compromisos, a los que no prometen lo que saben que no serán capaces de hacer. Así que recomendaría a todos los candidatos que si no van a cumplir, que no prometan. Es mucho mejor para todos.

Anuncios

2 comentarios

  1. Hola Luis,

    Buena analogía. Algunos tertulianos de nuevo cuño suelen decir que los programas electorales no sirven para nada porque no son vinculantes… Sin embargo, el programa electoral es un conjunto de promesas que se realizan con el fin de captar el voto del ciudadano y, si esto es así, bien se convierte en un contrato que se firma una vez el ciudadano vota por ese partido político. Lo que ocurre es que el político es como aquel empresario que tiene a sus trabajadores sin contrato… te prometen un puesto de trabajo a cambio de la nada. Pan para hoy, hambre para mañana.

    Como politólogo siempre me hago una pregunta en estas fechas, ¿debería ser de obligado cumplimiento lo prometido en un programa electoral? ¿deberían desaparecer los programas electorales? Hay tantas promesas enquistadas…

    Saludos!

    Me gusta

    • Bienvenido. Yo creo que el Programa electoral es el contrato que el votante firma con el partido al que entrega su confianza y no hay otra forma de entenderlo. Si no vale, podríamos elegir a los gobernantes por sorteo. Sería más rápido, barato y divertido y asumiríamos los mismos riesgos que si no respetamos el programa.
      Saludos y espero volver a verte por aquí.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: