EL MÁS LARGO VIAJE. BITÁCORA DE LUIS G. CHACÓN.

Inicio » Cuaderno de Bitácora » LECCIONES DE UN GENERAL. V. ESTRAMBOTE.

LECCIONES DE UN GENERAL. V. ESTRAMBOTE.


Hemos repasado en las Notas anteriores la aplicación a los directivos de la clasificación que el general von Hammerstein hizo de sus oficiales hace casi un siglo. Como recordarán, la división principal se reducía a inteligentes, trabajadores, tontos y vagos que combinados, da lugar a cuatro tipos que podríamos presentar mediante una matriz similar a la siguiente.

LOS DIRECTIVOS SEGÚN VON HAMMERSTEIN

LOS DIRECTIVOS SEGÚN VON HAMMERSTEIN

Como dijimos y así lo hemos ido desgranando, von Hammerstein valoraba dos características fundamentales, la capacidad intelectual y la de trabajo. Aunque ya hemos dado alguna pincelada al respecto, la pregunta que vamos a hacernos en esta última entrada – y conste que el párrafo de mi admirado general da para un libro – es cómo afecta a la planificación estratégica de una empresa el hecho de que quien se encuentra en la cumbre del poder sea trabalisto o listívago; tontívago o trabatonto.

Pensemos en una compañía cualquiera en el momento actual. Una empresa que ha capeado la crisis pero no ha salido indemne de ella y cuyo máximo directivo se encuentra, como un general victorioso, feliz por el desenlace del conflicto pero con la certeza de que debe proveer de víveres y un lugar para el descanso al grueso de su ejército; reorganizar sus fuerzas, pues la guerra del mercado no termina nunca; atender a los heridos, enterrar a los muertos y licenciar a quienes ya nada pueden aportar y son acreedores de un merecido descanso ganado en el campo de batalla. Al fin y al cabo, la guerra es una situación de crisis y la empresa sobrevive en una crisis permanente.

Si nuestro estratega responde a las cualidades del trabalisto se pondrá en marcha al instante. Preparará un plan de futuro que sobre el papel será perfecto, creará comisiones de todo tipo para que generen la mayor cantidad de información posible, nos reunirá en un centenar de ocasiones para definir la estrategia, marcar los hitos intermedios y establecer complejos sistemas de remuneración e incentivos y sobre todo, definirá hasta el último detalle de nuestro futuro. Determinará al céntimo ingresos, gastos y beneficios y tras un plazo más largo del necesario iniciará el camino sin separarse ni un milímetro de la estrategia marcada, implantando un control exhaustivo de cada gasto y de cada decisión, sea cual sea y afecte a quien afecte. Si sus previsiones son acertadas y el resto del mercado actúa como ha previsto, el éxito está asegurado. El problema es que el mercado y todos los agentes que en él participan, son como la donna a la que canta el Duque de Mantua en el Rigoletto de Verdi, mobile qual piuma al vento, muta d’accento e di pensiero… Así que dada la rigidez mental habitual del trabalisto la probabilidad de que en cualquier momento el mundo sea distinto al que previó y la empresa empiece a sufrir los embates del mercado suele ser tan elevada como la calidad de esforzado su trabajo.

El tontívago en cambio, se limitará a hacer lo de siempre y por tanto, obtendrá el mismo resultado que consiguió anteriormente. Seguirá fabricando máquinas de escribir aunque todo el mundo use tabletas; abrirá sucursales físicas cuando el mercado reclama la gestión on line y resucitará a los trovadores medievales en el siglo de i-tunes. Recuerdan, tristemente, al coronel Masterlaz del 18º Regimiento de Lanceros de la Caballería polaca que ordenó una incursión tras las líneas enemigas al inicio de la II Guerra Mundial. Tras salir al galope de un bosque, los lanceros polacos sorprendieron a un batallón de infantería alemán y cargaron al sable ante la atónita mirada de los soldados de la Wehrmacht entre los que provocaron algunas bajas hasta que el tableteo de las ametralladoras les hicieron huir dejando sobre el campo de batalla a veinte de los cincuenta caballeros que componían ambos escuadrones entre los cuales se encontraba su heroico comandante. Aunque al día siguiente se llevó al lugar a corresponsales de guerra italianos y se les dijo que los jinetes habían cargado contra carros de combate creando el mito de la Brigada Pomorska, la realidad es que la decisión fue errónea, la ejecución ridícula y el resultado trágico porque hacía tiempo que el lugar de la caballería eran los desfiles. Es el clásico ejemplo de dirección que provoca que una empresa que ha sobrevivido a la crisis – aunque nadie sepa muy bien si fue gracias a la casualidad, a la inercia del mercado o a un milagro – desaparezca cuando la recuperación es más que una intuición, una certeza.

El listívago analizará la situación grosso modo pues entiende que no hace falta bajar al detalle para plantear el futuro, repartirá responsabilidades entre los suyos, les dará libertad absoluta para seguir adelante y sólo les exigirá que cumplan con su cometido sin necesidad de que se lo cuenten cada día cuando se cruzan en el pasillo o comparten el desayuno. Y sobre todo, tendrá claro el objetivo señalando fines, pero nunca medios. Pondrá la táctica al servicio de la estrategia y ante cada escollo, planteará rodearlo en lugar de atacarlo de frente. Ya saben que el esfuerzo no es algo que valore. Como es consciente de la volubilidad del mercado, huirá de dogmatismos y prejuicios. La posibilidad de que una empresa gestionada sin encorsetamientos ni rigideces consiga el objetivo planteado es directamente proporcional a la libertad con la que se permita trabajar al conjunto de sus empleados y la rapidez con que se reaccione ante los imprevistos.

¿Y el trabatonto? Actuará como el trabalisto en cuanto al esfuerzo dedicado y como el tontívago en lo referente a las soluciones aportadas. Así que el desastre será inmediato. Volviendo a la heroica carga de los lanceros polacos, el trabatonto ni siquiera esperará a que le declaren la guerra; será él mismo quien invada a su vecino, a lomos de enjaezados y vistosos corceles que caerán abatidos por las balas de los aburridos guardias de frontera, instantes después de que salgan de su asombro.

-oOo-

Toda la serie inspirada por el General von Hammerstein:

02/09/2015               LOS DIRECTIVOS SEGÚN VON HAMMERSTEIN.

09/09/2015               LECCIONES DE UN GENERAL: I. TRABALISTOS.

16/09/2015               LECCIONES DE UN GENERAL: II. TONTÍVAGOS.

23/09/2015               LECCIONES DE UN GENERAL: III. LISTÍVAGOS.

30/09/2015               LECCIONES DE UN GENERAL: IIII. TRABATONTOS.

07/09/2015               LECCIONES DE UN GENERAL: V. ESTRAMBOTE.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: