EL MÁS LARGO VIAJE. BITÁCORA DE LUIS G. CHACÓN.

Inicio » Prensa » Notas Disonantes » HAY QUE SABER IRSE

HAY QUE SABER IRSE


Emitido en La Mañana de COPE Granada.

VISTA NOCTURNA DEL PASEO DEL RÍO GUADIANA. MÉRIDA (ESPAÑA)

VISTA NOCTURNA DEL PASEO DEL RÍO GUADIANA. MÉRIDA (ESPAÑA)

En los países de larga tradición democrática, dimitir no es una tragedia. Las razones para abandonar son tantas como queramos imaginar. Nada hay censurable en anteponer la propia dignidad al cargo que se ostenta, ni en asumir con gallardía los errores y las consecuencias de nuestras decisiones. Comprender que aunque sea momentáneamente, ha pasado nuestra hora es signo de madura sensatez igual que aferrarse al poder lo es de desesperación y soberbia. Es claro que también hay quien dimite por razones poco decorosas, e incluso quien sólo lo hace, forzado por los acontecimientos o la presión mediática y social.

En los países de larga tradición democrática una dimisión no supone, ni mucho menos, el final abrupto de una carrera política. Tan sólo es un punto y seguido y grandes líderes del siglo XX son claros ejemplos de ello. Tras el desastre de Galípoli, Churchill fue destituido como Primer Lord del Almirantazgo y relegado a un puesto sin relevancia. Al poco dimitía para reaparecer, sólo un año más tarde, en la primera línea de la política. Cuando un cuarto de siglo después volvía a dirigir la Royal Navy, era tal su prestigio entre los marinos que todos los buques de la flota recibieron el mismo mensaje: Winston is back, Winston ha vuelto. De Gaulle lideró la Resistencia francesa. Tras la derrota nazi asumió la presidencia de un gobierno provisional del que dimitió forzado por su falta de mano izquierda y su inflexibilidad. Sin embargo, doce años después, ante la grave crisis que padecía el país, fue llamado a ocupar la presidencia del gobierno y después la de la república con el aplauso unánime de toda Francia.

En los países de larga tradición democrática la responsabilidad política es un valor exigible. Un político responde ante los ciudadanos no sólo de sus propios actos sino también de los de todos aquellos a quienes designó para que le acompañaran. Un líder no se esconde cuando le salpica un escándalo o si la mera sospecha de corrupción ensombrece su propia gestión o la de su equipo de gobierno. Willy Brandt dimitió como canciller de Alemania tras descubrirse que uno de sus asistentes, Günter Guillaume, era un espía soviético. Y esa dimisión engrandeció su figura y le convirtió en un referente de coherencia política.

En los países de larga tradición democrática, las coaliciones de gobierno y los acuerdos parlamentarios son parte de la gestión diaria de la política y no se convierten en una excepción molesta. Al fin y al cabo, una sociedad plural no debe dejar a nadie fuera del consenso político.

En los países de larga tradición democrática la noche electoral suele ser la de las dimisiones. Asumir con gallardía los resultados y afrontar las consecuencias del liderazgo es connatural a la democracia. Si se pierde una holgada mayoría absoluta o son tan pocos los escaños conseguidos que el grupo parlamentario es el más exiguo de la historia del partido, lo lógico es dimitir. La consecuencia natural de una debacle es la de abandonar el liderazgo, pues resulta evidente que la capacidad de arrastre del líder ha quedado en entredicho.

En los países de larga tradición democrática nadie es imprescindible ni insustituible; ni siquiera quienes han marcado una época. Los grandes políticos saben cuando ha llegado la hora de abandonar los titulares de los periódicos y pasar a las páginas de los libros de historia. Los mediocres prefieren seguir ocupando un espacio en las noticias aunque sea en la sección de tribunales antes que reconocer sus errores. Los que sólo saben vivir de la política se arrastraran de poltrona en poltrona con absoluta desvergüenza mientras sus fieles se lo permitan.

No sé porque, pero tras leer estas líneas fruto de una rápida reflexión, me da la ligera impresión de que esta España nuestra no es uno de esos países de larga tradición democrática.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: