EL MÁS LARGO VIAJE. BITÁCORA DE LUIS G. CHACÓN.

Inicio » Prensa » Notas Disonantes » LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD

LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD


Emitido en La Mañana de COPE Granada.

No me cansaré de repetirlo. La libertad de expresión es uno de los pilares básicos de la democracia y es imprescindible defenderla si queremos conformar una sociedad madura, moderna y responsable. Cada vez que hablamos, escribimos o manifestamos de algún modo nuestras ideas y opiniones ejercemos nuestra libertad de expresión y cada vez que finalizamos, damos pie a que nazca el derecho de los otros a expresarse tan libremente como lo hicimos cada uno de nosotros hace sólo un instante. Y es, en ese momento, cuando realmente demostramos nuestro respeto a la libertad de expresión, cuando permitimos a los demás ejercerla sin trabas ni imposiciones.

2011-09-205-PARÍS-LUIS Y 'LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO'

LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO. FRAGMENTO. DELACROIX. MUSEO DEL LOUVRE. PARÍS (FRANCIA)

Pero ese derecho inalienable a expresar lo que pensamos y a hacerlo donde y cuando queramos no es absoluto. Ningún derecho o libertad lo es. El límite a nuestras libertades está en la libertad del otro. Pero también en el respeto al otro. Insisto, al otro como ciudadano, no a sus ideas por el hecho de tenerlas. A veces, confundimos la tolerancia con la memez y escuchamos esa frase tan habitual y que sólo refleja la profunda debilidad de pensamiento de muchos, que proclama que todas las ideas son respetables. Y no, en ningún caso podemos caer en esa generalización banal de las libertades. La historia está llena de ideas absolutamente imposibles de ser respetadas por nadie decente. ¿O son respetables los planteamientos racistas, liberticidas o totalitarios? ¿Deberíamos respetar a quien proclama que los campos nazis de exterminio no existieron? ¿A quién defiende las bondades del mismo comunismo que sojuzgó, y aún lo hace, a millones de personas bajo una dictadura asfixiante? ¿A los que proclaman el odio a quien opina, vive o piensa de modo distinto al suyo? ¿A los que defienden con eufemismos cualquier terrorismo asesino, venga de donde venga? No actuar contra quien usa las fortalezas de la democracia para debilitarla sería un suicidio colectivo. La libertad de expresión no puede servir de paraguas para que quienes atentan contra la convivencia puedan campar a sus anchas gracias a quienes en su debilidad sólo defienden la libertad de expresión de los que piensan de un modo concreto. El suyo.

Esta semana hemos visto como un eurodiputado polaco defendía sin el más mínimo rubor que las mujeres deben ganar menos porque son, y repito textualmente, más débiles y menos inteligentes. En el Carnaval de Tenerife, un drag queen ha tenido la extraña idea de homenajear – según él – a la Virgen del Pino y a Jesús Crucificado en una coreografía que, siendo benévolos, podríamos calificar de inapropiada. En Madrid, Hazte Oir ha sembrado la polémica con una propaganda que quería decir mucho más de lo que expresaba su literalidad. Y eso es algo evidente para todos, incluyéndoles a ellos mismos. ¿Es todo esto admisible desde la perspectiva de la libertad de expresión? ¿Somos libres si no respetamos a los demás? Sinceramente, me temo que no.

El exabrupto del eurodiputado polaco no sólo está fuera de lugar y hasta de contexto histórico. Es mucho más preocupante si pensamos que semejante tipo ocupa un escaño en el Parlamento Europeo gracias a los votos de cientos de miles de ciudadanos que, lamentablemente, deben pensar como él.

La astracanada del Carnaval de Tenerife es, sencillamente, un insulto a los católicos. Los símbolos religiosos son sagrados para los miembros de cualquier confesión. Atacarlos, aún cuando se haga sin intención de ofender resulta inadmisible. Y además, es innecesario y gratuito. ¿O sólo era posible el espectáculo drag queen si su protagonista termina crucificado mostrando una ofensiva estampa ante miles espectadores?

El asunto del autobús de Hazte Oir es, igualmente indefendible. La libertad de expresión no ampara cualquier mensaje aunque el literal sea cierto. ¿O resultaría inofensivo pasearse por algunos barrios de España con un cartel que dijera si naces gitano, eres gitano y seguirás siéndolo? Será cierto, pero el mensaje subliminal es tan ofensivo que asquea.

De todos modos, sería muy saludable que las varas de medir fueran iguales para todos y no cayéramos en el error de defender la libertad de expresión sólo en función de quien eructa y no de la realidad que manifiesta.

Decía Bernard Shaw que la libertad significa responsabilidad. Es por eso que la mayoría de los hombres la ignoran.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: